Reportajes D.F.: Luis Agrest (Parte I)

Junio 28, 2009 por admin  
Archivado en Fly Fishing, Pesca, Reportajes

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Texto Luis Agrest, Fotos Luis Agrest y Carli Monti:

Cuando uno piensa en tipos que se pescaron ABSOLUTAMENTE TODO, uno de los primeros que me vienen a la cabeza es Luis Agrest. Y la cuestión se agiganta cuando no solamente hablamos sobre que pescó, sino como lo pescó. Porque Luis, aparte de ser un pescador apasionado, también es extremadamente pensante, obsesivo, meticuloso y capaz de analizar cada ribete con la sensibilidad de un artesano. Basta verlo en una conferencia, mostrando su equipo o tirando en los lagos de Palermo para darse cuenta que es un pescador que está en la trama más fina de los detalles. Alguien que puede pasarse años buscando el líder perfecto para pescar un permit, no de snobista, sino porque sabe que en ese detalle (para muchos intrascendente) se juega gran parte del lance.

Como muestra este reportaje Luis “se pescó la vida”, pero su figura se agiganta en sus home waters como la boca (o mejor llamada desembocadura) del Correntoso, donde alcanza la estatura de un prócer. O en la pesca de mar, con 30 años de experiencia interrumpida que lo transforman (por lejos) en el pescador “no profesional” que más sabe del tema en Argentina (y es mi opinión, el más reverenciado).

Podrán pensar, ¿como existe semejante mosquero guardado en la buhardilla? o ¿cómo son tan pocos quienes lo conocen? La respuesta es simple: su humildad, su bajo perfil totalmente a contrapelo de la híper exposición que sufren otros.

Seducir a Luis para que tome la mosca de este reportaje no fue fácil. Lograrlo para mí fue un orgullo y espero que sirva de merecido homenaje. Y por sobre todo como chance para abrevar de la valiosa mirada que tiene sobre la pesca. Bon apetit…

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DF-¿Como ingresaste al mundo de la pesca deportiva, y luego a la mosca?

LA-De luna de miel fuimos al sur y me quede maravillado con su paisaje y todo el entorno. Desde ese momento decidí regresar por el resto de mis días, lo que hasta el presente hago.

Un día de esos alquilé un bote en el lago Futalauquen y salí a pescar a trolling, con la suerte de que en 3 horas había pescado 3 truchas. Nunca me imaginé que a partir de ese momento las truchas me habían pescado a mí para toda la vida.

Al año siguiente decidimos volver de vacaciones con mi esposa, pero mi mente estaba puesta en la pesca. Vivíamos en el centro de Buenos Aires y mis padres en Vicente López. Por lo tanto todos los domingos pasaba por Figueroa Alcorta y veía gente practicar casting. Un día me animé, me acerque al Dr. Roca Rivarola y le comenté mi única experiencia con las truchas pidiéndole consejos como comenzar con la pesca con mosca. Me escuchó atentamente y muy circunspecto me respondió -lo primero que tiene que hacer es un acto de arrepentimiento profundo por los actos cometidos- ante lo cual pensé ya empezamos mal. Luego amablemente me recomendó donde hacerme de un equipo y concurrir a las practicas para aprender a castear.

Así llegué al Gordo Bruzzoni, quíén me equipó con una Fenwick de fibra 909 y de un mosquero amigo suyo quién en ese momento estaba disponible para enseñarme casting. Su nombre era Goyo, tenía su medio brazo hábil enyesado y podía castear con el otro. Gracias a esto pude aprender a castear con los dos brazos cosa que me resulta sumamente útil hasta el presente.

Con wader negros Goccer, la Fenwick, una línea Floating, un Medalist 1494 1/2 y una docena de moscas partimos nuevamente al sur. Transcurría noviembre de 1977.

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DF-¿Y como sigue?

LA-Fuimos a Esquel, acampamos en uno de los campings, por el camino a Cholila, en ese momento en construcción. Llegamos hasta el final de las obras, la ruta esta lejos del lago Verde pero igual nos largamos caminando con todo el equipo.

Mi esposa se quedó tomando sol, y yo (como dicen los manuales) busqué un chorro de agua que saliera al lago. En un par de horas había sacado dos truchas de dos kilos.

Ahí me agrande y busqué en mi caja que mosca grande tenía, para atrapar una trucha más grande. Encontré una marabou muddler (naraja con negro) y la lancé seca. La mosca quedó flotando sobre el agua, con todo el marabou y el ciervo como una mosca seca, solo moviéndose por el ritmo del agua. De repente aparece el pico de una trucha, la tomó con total delicadeza y se la llevó al fondo. La clavé y la saqué, luego de una hermosa pelea. Todo lo que me habían aconsejado, enseñado en teoría, se convirtió en realidad. Ese día descubrí toda la maravilla de la pesca con mosca que me acompañó por el resto de mis días

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DF-Sos un gran asiduo de la boca del Correntoso, ¿como se dio?

LA-Porque yo paseaba por el sur y el Camino de 7 lagos era ineludible.

Cuando llegué a Correntoso y vi como se pescaba y las truchas que se pescaban me quedé asombrado. Observaba los movimientos de la corriente y todo lo que ocurría en un tramo tan corto de río, pero tan rendidor.

Lo que más me llamó la atención era que las truchas solo picaban a determinados pescadores. Entonces empecé a observarlos a ellos y tratar de aprender.

Lo cierto que yo estaba en pañales y los primeros intentos fueron frustrantes.

Luego fui mejorando mi técnica, y los consejos de los maestros del lugar más mi fuerza de voluntad, hicieron el resto. Corría el ano 1978 y desde esa temporada, nunca he faltado un año hasta hoy día. Cada temporada le descubrí y le sigo descubriendo algo nuevo.

La boca es un lugar pequeño, pero un lugar que te enseña muchísimo. Si podes entenderla podrás pescar truchas en cualquier lugar del mundo. Lo que lamento es que es un lugar de muy fácil acceso y atrae gente cuyo comportamiento está muy lejos de la ética del flycast.

DF-¿Alguna trucha o anécdota del Correntoso que tenga un valor especial para vos?

LA-Una arco iris de casi 8 kg. En perfecto estado.

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DF-¿Tres consejos técnicos capitales, para este pesquero?

LA- En el boletin de la AAPM de Otoño de 1998 escribí un artículo de este pesquero que hoy día tiene plena vigencia  http://www.msdb.com.ar/agrest1.htm

DF-Tenés el privilegio de haber pescado steelheads en el Santa Cruz y en British Columbia ¿Contame similitudes y diferentas entre ambas?

LA-Te comento específicamente sobre los steelheads del río Dean y Santa Cruz. La diferencia está más vinculada con los ámbitos donde corren estos peces, que en la especie en sí misma. Los steelheads del Dean deben, para entrar al río, trepar un caudaloso salto de agua de unos 4 metros de alto, luchar permanentemente contra saltos de agua y hacer los descansos en los pools. Por lo tanto los débiles o pequeños no logran subir, y son más potentes en la relación kilo­ por kilo.

El Santa Cruz es caudaloso, pero al ser un río de llanura no ofrece tanta resistencia al pez, por lo tanto este se acostumbra a un ámbito más tranquilo.

Pero te aclaro que son diferencias muy pequeñas y ninguno tiene nada que envidiarse. Su  pesca es tan dura y difícil tanto en un río como en otro.

DF-Muy buena observación, ya que en el Santa Cruz hay peces que no pelean al nivel de lo esperado, como que no está ese filtro de selección. Como duda ¿el agua clara ayuda o es un tema menor dentro de una especie muy complicada?

LA-Es un punto de suma importancia, ya que ambos peces atacan por irritación y deben ver la mosca. Si el agua está turbia como pasa con las lluvias en el Dean, o con deshielo del Perito Moreno en el Santa Cruz, la pesca se te torna imposible a menos que le pongas la mosca en la boca misma del pez.

DF-Grandes arco iris de agua dulce, grandes arco iris anádromas ¿Tenés más predilección por esta especie que por las marrones o es pura coincidencia? En mi caso me encanta la marrón por lo agresiva y “zorra”, pero a igual tamaño me quedo con una arco mil veces. Tienen un poder inigualable…

DF-Yo prefiero la lucha de las arco iris por su espectacularidad, pero la marrón es tambien un gran desafío por su astucia.

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DF-¿Cómo y cuando empezaste con la pesca con mosca en agua salada?

LA-No me podía bancar los meses de entre temporada aquí con las truchas. El invierno sin pescar se me hacia interminable. Entonces empecé a pensar que otras pescas se podían hacer fuera del país, descubriendo que la pesca de agua salada me caía como anillo al dedo.

Mi primera experiencia fue con los libros e información sobre tarpon. En el año 1980 viaje a Miami y me contacté con el colorado Nat Raglaw, de Marathon, uno de los guías de Florida Keys, para pescar 2 días. Yo no sabía quien era, pero mi entusiasmo superaba cualquier cosa. Luego resulto ser unos de los guías de Billy Pate. Era pleno mes de julio, un día de sol y calor tremendos.

Nos presentamos y salimos en su skiff. Luego de armar mi equipo, una 9 by 9 de Orvis (nueve pies para línea nueve), línea Floating, mi Medalist 1494 1/2 y 6 moscas, remerita de manga corta y short cortito tipo futbol del año 1978, le dimos todo el día. A media tarde me marca un tarpon, le casteo, pica, salta como una bestia y yo en lugar de clavar con la zurda, levanto la caña como buen mosquero de agua dulce y adiós tarpon.

Cuando de regreso, al llegar al muelle Nat me dice- “Luis cuando salgas a cazar elefantes lleva un rifle que estés seguro que va a matar un elefante”-. Sabio consejo.

Pero la emoción fue tal que ni siquiera pude darme cuenta de lo que el sol me había quemado. Nat va shop y vuelve con un frasco de crema con aloe, diciéndome que la pesca del día siguiente no sería posible. Ve y mírate al espejo, me miré y parecía un tomate perita, más bien violáceo. Todo termino en una cama bañado en aloe y con aire acondicionado por 3 días en que no me pude mover. Pero la experiencia de castearle a un pez como blanco de precisión me pareció maravillosa.

LOS-ROQUES-CARLI-MONTI-010DF-En otro contexto sería un película de horror, pero como dice el refrán “sarna con gusto no pica”, la pasión lo puede todo…

LA-Tal cual…por eso luego de informarme sobre otras posibilidades, descubrí el tema del bonefish. En 1981 viaje a Nassau Bahamas y de ahí a South Andros. Tuve la oportunidad de castear por primera vez desde la proa de un skiff a un bonefish visto. Siguió la mosca y la tomó saliendo disparado velozmente, más de la cuenta y  por el rabillo del ojo vi la sombra de la barracuda que percibió el problema del bonefish. Le dio alcance y se lo masticó de un bocado. Cuando recogí la línea vino solo la cabeza y el resto del cuerpo, cortado como por una cuchillada. Pero la pesca de precisión a pescado visto me resultó alucinante.

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    Comentarios

    3 Respuestas para “Reportajes D.F.: Luis Agrest (Parte I)”
    1. Gabriel dice:

      Diego muy buena elección para esta nota!
      Vi a Luis en varias charlas en la AAPM y es verdad se lo veía humilde pero muy rica la información de sus charlas.
      Saludos

    2. jules finker dice:

      Please tell my cousin Luis Agrest that we have terrific fly fishing in Washington, CT, USA, just near my front door, and that he should contact me.

    3. Luchi dice:

      El mejor pescador que vi en mi vida, el mejor profesor, el mejor compañero,el mejor tío!!!
      Te felicito y ojalá algán día llegue a saber y entender la pesca como vos, con un 20% me conformo!!!
      Impresionante la nota!!!!
      Saludos
      Luciano Duran

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